miércoles, 22 de febrero de 2012

La Dama Oscura


Without pain. Without soul. She only wants to live alone.
 Camina entre las sombras sin mirar atrás
Cerrando su corazón para que no la puedan lastimar,
Disfraza su alma al pintar su rostro
Escondiendo una daga tras un beso fantasioso.

Deambula por bares atrayéndote hacia ella,
Te usa mientras nueva sangre recorre por sus venas,
Desgarra su alma con cada beso que te obsequia,
Engaña a su soledad con una aventura perfecta.

Se marcha del bar y mientras te deja te condena,
Extrañas su presencia,
Sufrirás por ella.

Esconde su pasado tras una libertad fingida,
El fantasma del dolor es lo único que la mantiene viva,
Encarcelada por el miedo a volver a soñar,
Encadenada a un recuerdo que no puede olvidar.

Carga con memorias que aniquilan su conciencia
Y mira al futuro mientras su corazón se sella,
Doblega su corazón y lo obliga a penar, vive bajo el yugo de un dolor al que no se quiere sublevar,
Ya no quiere sentir dolor
Pero tampoco olvidarse de ti,
antes de perder tu recuerdo prefiere por siempre sufrir.

jueves, 19 de enero de 2012

Sin mi ángel desolador

There are not outside voices...
Are the voices of my heart.
Are the voices of angel grim struggle for me.
La oscura noche volvió a llegar
Ahogando todo lo que la felicidad destrozada deja al pasar,
Se vuelve a sentir la relajación acercar
Conciente de que un solo corte pordía bastar.

Respiro mirando al abismo,
Suspiro escuchando a la muerte,
Me animo sintiendo este frío,
Agonizo sin conocer nada sobre esta suerte.

Una lúgubre voz se alza tras de mí,
Creo que mi desolador ángel nunca volverá a venir,
La escucho gritar,
Llora junto a mí,
Me aterroriza en  las noches,
Se burla de mi pesar,
Siento la paz alejarse,
Sin él no va a regresar

Sus garras me destrozan,
Esta soledad me acaba,
Es la primera vez que el silencio de la oscuridad
parece con mi corazón terminar

El aire se evanece antes de llegar a mis pulmones,
Mi corazón se desangra ante todas estas voces,
Al inicio creí eran mi mente
Nadie las escucha,
Nadie las entiende
Pero se son reales
sus tonos acaban mi oídos,
sus aullidos destrozan mis tímpanos.

Están en mi casa, mi cuarto, mi cama,
Están en el sótano, en las paredes, en el sócalo de esta casa,
Están en mis recuerdos, mis iluciones y mis sueños,
Se apoderan de mis ideas y acaban lo que queda en mis venas.

Estos seres no están en mi mente,
Logro sentirlos en mi corazón,
aullan una y otra vez
pero aunque duelan me llenan de fe.

Tal vez siga esperando,
no tengo más que hacer,
Talvez siga llorando
Hasta que este corazón vuelva a nacer.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Cadenas

No quiero estar encadenada ni un momento más.
Alguna vez han mirado atrás preguntándose cuántas vidas pueden llegar a destrozar con tan solo una palabra?
Pues bien, hace un par de días estuve recordando todas las cosas que algún día alguien me dijo, pensó o hizo, traté de recrearlas tal y como fueron, traté de imaginar lo mucho que en ese entonces me dolieron, cada lágrima y cada gemido, cada miedo y centímetro de dolor y simple y sencillamente...no pude con eso, no tuve menos que estallar en llanto y sentir mi corazón explotar.

Cuando por fin pude volver a mí y calmar mi agitada alma no podía creer el daño que habían hecho en mi vida. Es imposible creer que hay momentos en que sin siquiera quererlo uno destroza vidas completas y deja espíritus enteros sufriendo.

Es increíble pero a veces la sociedad parece entrar en complot para acabar con los ideales de la gente, crear tretas gigantescas a las que uno no consigue más que caer y sumirse en el absurdo lodo en el que ella te obliga a enterrarte.

Cuántas veces han mirado atrás y han sentido rabia consigo mismos por no haber luchado por lo que querían, por lo que creían y realmente deseaban únicamente por no quebrantar esquemas que desde niños nos han hecho creer tan necesarios para una buena convivencia?

Pues bien, de aquellos sentimientos de frustración que existen en cada uno no podemos culparla a ella, los únicos responsables, lamentablemente me toca aceptar que es así, somos nosotros, no por haber creído en lo que nos han dicho, no por habernos abstenido en aquel momento sino por haber fingido que nada pasó después de haber cometido el error y darnos cuenta de lo mal que hicimos, por sentir el dolor creciente en nuestro interior y aún así repetir nuestra falla sin la más mínima consideración con nuestro ser, por actuar teniendo en cuenta aún a aquella voz en nuestra cabeza que impía, por atacar nuestros sueños, trata de alzarse en nuestra contra y evitar nuestra felicidad a cambio de algo de orden esquemático y paz para aquellos absurdos inquisidores a favor de una teología anticuada, vacía en insipiente que nos trata de atar.

jueves, 1 de diciembre de 2011

El dulce beso de la muerte


A Dark Angel comes to me...
Mis párpados pesan, mi voz tiembla,
Mi corazón se estruja y mi alma llora a alaridos.
Tendida en la cama y con el corazón sangrando
Me pregunto si merezco tu adiós,
Grito al cielo por una respuesta, ruego al infierno por un favor,
Pero el silencio me supera,
Esta oscuridad nubla mi vista y apaga mi voz,
Ya no me queda otra salida,
La que se despide ahora soy yo.

Las tinieblas llenan mi habitación
Mientras espero a mi ángel desolador:
Baja del cielo como una luz, combate contra el fantasma de tu voz,
Debo estar perdiendo la razón,
O tal vez la tibieza de su piel esté perturbando mi ser.

Es un pecado, yo lo sé, pero el sabrá entender,
El veneno de su recuerdo desgarra mi conciencia,
Es más grande que mi fuerza toda esta tristeza.

De rodillas frente a él le ofrezco mi ser,
Sus alas como cuchillos cortan mi piel,
Mi sangre se derrama... sus labios me expían, me llenan de fe,
Mi vida comienza a desvanecerse al igual que él,
La luz escapa, la oscuridad vuelve a aparecer,
Me sorprende lo efímero de esta dolencia,
Ahora ya ni siquiera me importa su ausencia,
Ya no tengo pasado, ya mi ser no pena,
Tus recuerdos desaparecen mientras mis ojos se cierran.

¡El éxtasis de un alma evanescente!

¡La dulzura del beso de la muerte!

domingo, 27 de noviembre de 2011

Kerlin y Alejandro

Alejandro
Caminó un par de segundos entre la espesa niebla hasta sentir que sus piernas tenìan la fuerza suficiente para correr nuevamente, entonces continuó.

Alejandro frenó en seco cuando la vio en frente, su rostro habìa pasado dle màs intenso rojo por la fatiga a uno casi tan blanco como el suyo, trató de voltear para huir hacia el otro lado de la estación pero también estaba allí , miró  fijamente sus ojos negros aterrorizado mientras la oía reír complacida.

Lanzó un golpe con su diestra hacia su rostro al tiempo que gritaba desesperado, no sabía qué era ella pero estaba en todo lugar, no sabía desde hace cuánto lo había estado siguiendo pero estaba realemnte asustado, ella tomó su mano a una velocidad que nadie hubiera podido percibir y le propinó un leve golpe en el estómago que lo envió contra la pared junto a una cabina, el joven desesperado se avalanzó hacia el teléfono y marcó a la central pero antes de que pudiera hablar ella lo levantó haciendo  presión en su abdomen mientras él rugiendo luchaba por respirar.

-Buenas noches, central, algún problema?

Solo ruidos.

-Buenas noches, central,algún problema?

Un rugido de terror y dolor se dejó oír al otro lado de la línea así que la encargada envió a una patrulla de inmediato a la estación del tren.

-Qué quieres de mí?, ¡Suéltame ya! - su voz era gutural y casi inaudible pero para ella no habìa perdido su encanto - ¡Maldición, bájame ya! - su tono era el de más profundo odio.

La sireana de un auto de policía se dejó oír sobre los escalones de la entrada, el chico suspiró de alivio o almenos lo intentó hasta que un ataque de tos por asfixia lo detuvo.

-Tendrás qeu soltarme - dibujó una sonrisa más de triunfo que de paz mientras ella lo dejaba caer en el suelo.

Su rostro golpeó contra la fía baldosa blanca pero era un alivio sentir el suelo, ella no era más alta que él, un metro sesenta y cinco, sesenta y sieta talvez y delgada, si no la hubiera conocido en esas condiciones quel cabello blanco le hubiera fascinado en lugar de cuasarle tanto pánico, el punto es que no se explicaba como había hecho para alzarlo a él: un joven apuesto de 23 años, cabello negro, ojos azules, un metro ochenta y dos de alto y un cuerpo que aunque fornido y musculoso, bello, pensó.

Se levantó tratando de encontrarla con al mirada, nada. Los policías comenzaban a ingresar en la estación, pidía ver sus pies. Tratando de encontrarla con la mirada, nada. Los policías comenzaban a ingresar en la estación, podía ver sus pies. Trató de correr hacia ellos per no lo logró así que arrimado a la pared fue caminando hacia donde estaban, los podía ver, era cuestión de segundos para entrar en su rango de visión; uno de ellos se volteó mientras avisaba al otro de alguien en la oscuridad, Alejandro se dejó caer sobre un banco mientras alzaba la mano para que lo vieran, los uniformados corrieron hacia él pero antes de que pudieran lleguar ella lo tomó del cuello y juntos desaparecieron en la oscuridad.

El joven exhausto de forcejear se rindió a que ella lo llevara y entraron a una mansión con tal rapidez que aún cuando se le permitiera escapar no recordaría ni cómo regresar a la puerta principal.

Ella lo soltó repentinamente y cayó boca abajo pero esta vez sobre una suave cama con cobertor de terciopelo rojo, una delicada sinfonía de Mozzart y un ramo de orquídeas sobre un escritorio de caoba café oscuro.

-Hu!... Hu!... Hu!... - estaba ofuscado - Qué quieres de mí (?)!

Ella lo miró irónica y rió.

- ¡Déjame salir! - se arrojó sobre ella tratando de derribarla pero sin siquiera perder el equilibrio lo empujó fuertemente rompiend un jarrón con su cuerpo.

Alejandro se levantó presionando su brazo temeroso de morir desangrado.

-¡Tienes que dejarme salir! - ella no lo regresó a ver - ¡Vamos!, ayúdame, me cortaste una arteria, ¡voy a morir! - se volteó y miró con indiferencia su llanto - por favor

-¿Qué? - era la primera vez que la oía hablar, tenía una voz hermosa, anto que por un momento olvidó su herida - ¿Qué?
-Por favor - contestó entre sollozos.

Ella se acercó y lo tomó del brazo
- Gracias, gracias - la joven bebió toda la sangra que brotaba por su brazo hasta limpiarlo completamente, luego lamió la herida.

Alejandro estaba petrificado, ella se alejó sonriéndole.

-¿Qué demonios te sucede?
-Esa no es la pregunta correcta
-Déjame ir...
-¿Ir?, ahora (?), vamos!, ¿en verdad quieres irte?

No respondió, ella lo había asustado, sí... pero quería saber más.

-Ha!, eso creí, no podrías irte sin saber, po reso te elegí; sonríe, es un cumplido
-Hubiera preferido que no lo hicieras
-Huh.. que desepción, creí que al fin había encontrado al correcto, lástima que tengas que desaparecer, eras   lindo - sonrió nuevamente
-No, no entiendes, es sol oque no quiero morir, tengo que ir a un hospital
-Mira, tienes dos opciones, la primera: salir y morir en la ignoracia y la segunda: quedarte, comprender todo lo qeu tengo para mostrarte y leugo si...
-Podré irme a curar

Sonaba como un niño pequeño que trataba de aferrarse a cualquier esperanza.

Patético

-Luego morirás, en ambos casos morirás, yo te mataré
-¡Oh, vamos!, no es justo, ¿acaso no ves mi brazo?
-Acaso tú no lo ves (?)

Regresó la mirada. Nada. Era cmo si jamás se hubiera cortado.

-¿Qué eres?
-Pregunta obvia, prueba otra
-¿Quién eres?
-Kerlin
-Kerlin (?)... ¿De dónde eres?
-De un lugar que existía antes de que los sitios tuvieran nombres.
-¿Qué edad tienes?
-Más de la que te podrías imaginar
-¿Quinientos años?
-Jaja, te estás burlando, verdad (?)
-Lo siento, ¿doscientos?
-Ahora me insultas (!)
-¿Qué? - no entendía
-Más de cienco mil Alejandro, tengo mucho más de cinco mil años
-Wow... entonces, eres tan ágil como un gato, más rápida qeu el viento, más bella que la luna y más vieja que la biblia... Eres...Un vampiro
-Un poco lento, ¿no lo crees?, debiste adivinarlo cuando te abordé ne la estación
-Sí, lo supuse, es solo que estaba un poco turbado - mintió
-Ajá - sarcasmo - y.... ¿Todavía quieres irte?
-No... si voy a morir, prefiero hacerlo sabiendo
-Me alegra , bien,  esta va a ser tu casa, me aseguré de que sea agradable... Para tí - la miró curioso - ¿No te gusta?
-Sí, me encanta, es solo que pensé que acabarías conmigo
-No, dije que morirás, y lo harás, jamás dije que te acabaría, decidiste quedarte y cumpliré
-Osea que...
-¿No entiendes verdad?

Negó con la cabeza

-No es necesario, eso lo puedes hacer después.

Se acercó a él con rapidez y mordió su cuello tomando su sangre casi hasta desangrarlo, lugo lo soltó y lo colocó sobre la cama suavemente sosteniendo su cabeza.

-Huh... ¿Por qué no acabas conmigo?
-No quiero acabar contigo, ese jamás fue mi objetivo
-Me duele, no puedo respirar...
-Pronto pasará
-Mátame, no lo arges más, por favor - sus ojos se llenaron de lágrimas en una mezcla de dolor y temor
Kerlin
-Lamento decírtelo pero tu muerte se prolongará un par de horas - desgarró su muñeca con los dientes y la acercó a su boca - bebe precioso, bebe y el dolor pasará.

Alejandro bebió hasta que Kerlin tuvo que alejarlo a la fuerza de su brazo por el riesgo a que la mate.

-Sigh* - me duele
-¿Todavía?
-Sí, puedo respoirar pero me duele el estómago
-No te preocupes, dolerá mientras respires, pronto ni lo sentirás.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El infierno de tu adiós

Siento llegar la desesperación con el lúgubre adiós de tu voz,
No diré que moriré sin tu amor,
¿Pero qué clase de vida es cuando los gusanos carcomen tu piel cada día?

I have nothing without you...
Trato de sobrellevar esta noche
Pero la soledad que me embriaga parece destruir mis huesos,
Tus besos todavía corren por mis venas
Pero mi sangre parece evanescente sabiendo que tu amor no volverá a ella.

En el frío ocaso de tu pasión
Me parece oírme gritar por tu amor
Pero el aullido de tu indiferencia esconde mi voz,
Estoy otra vez como al inicio,
Desnuda y magullado sobre un camino sombrío.

Las rosas aún yacen sobre la mesa
Pero aquello que una vez significó amor
Hoy es tan solo un símbolo de tristeza.

No sirve de nada alargar este momento
El dolor no será menos por que perdure algo más este último encuentro,
Entrégate a los brazos de Morfeo a descansar
Que gracias a Eris en los de Dionisio me voy a refugiar,
El vino me ayudará a olvidarte
O al menos amortiguará las heridas de las llamas que este amor me cause.

martes, 15 de noviembre de 2011

Luna

-Hermosa, ¿no?
-Sí, lo es, pero no es necesario que le hables, la luna es una compañera fiel pero silenciosa y a diferencia de ella, yo no estoy ausente. ¿De qué le hablabas?.
-Le preguntaba de tí.
-¿De mí?
-Sí, de tí.
-¿Y qué te respondió?
-No lo hizo, pese a que conoce todos los secretos de mi corazón se rehúsa a hablarme de los tuyos, es muy fiel y muy silenciosa también.
-No es necesario que te responda ella, pregúntame a mí.
-¿A tí?
-Sí, a mí.
-Bueno, si es así, dime, ¿por qué estás aquí?
-Por tí.
-Dije por qué no por quién.
The secret inside
-Por que te quiero.
-Ajá... y.. ¿Qué es lo que esperas de mí?
-Nada, si esperara algo mi amor no sería sincero.
-¿Qué es lo que buscas?, ¿Qué es lo que quieres?
-Nada!, vamos, ¿Qué te ocurre, por qué te portas así?
-Por que si no buscas, ni esperas, ni quieres nada... terminarás por irte, al igual que todos, al igual que mamá.
-Yo no te dejaré, te lo juro,  jamás, yo no soy "mamá".